Sastrería Cortes

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Consejos

Los cuidados

Una serie de zapatos de diversos colores

Los zapatos

Con los zapatos también podemos aplicar la misma regla de los trajes, no usarlos dos días seguidos. Todo par necesita al menos un día de descanso e incluso dos días si su uso ha sido muy intenso. Un zapato sólo puede ser cómodo si está completamente seco. Meter el pie en un zapato húmedo y acartonado es muy incómodo. Siguiendo esta regla se dobla e incluso triplica la vida de los zapatos.

Existen cremas de zapatos y lustres de cera. La crema es para pieles finas, mientras que el lustre sirve tanto para pieles finas como gruesas. Para los zapatos de señora la crema es imprescindible, mientras que los de caballero soportan bien el lustre.

Es conveniente antes de la limpieza poner zapatos y lustre al sol un rato en los meses de verano, y en una habitación templada en los meses de invierno. De esta manera, el lustre penetrará más rápidamente en el cuero y será más fácil pulirlo. Cuando aplique el lustre o la crema, no olvide la parte inferior de la suela y los rebordes del tacón, ya que si no el cuero puede resquebrajarse.

Cuanto más tiempo deje penetrar el lustre, tanto más rápido podrá lustrarse el zapato, puesto que con el cepillo se consigue por una parte que el lustre penetre en los poros de la piel y por otra se elimina el superfluo. Cuanto más lustre absorba el zapato antes del pulido, tanto mejor. Después del cepillado se puede pasar un paño, para eliminar restos de lustre que de otro modo acabarían en el dobladillo del pantalón. La crema no tarda tanto en penetrar en la piel; hay incluso quien se ha encontrado que se reseca sobre la piel y resulta luego difícil de eliminar con el cepillo.

Al acabar de usar los zapatos, es conveniente ponerlos en hormas. Un mocasín debe estirarse más que un zapato de cordones, ya que al flexionar el pie el mocasín se dobla más. No tienen por qué ser las carísimas hormas de cedro, cualquier horma de madera sirve.

Si el zapato está muy mojado, hay que secarlo rellenándolo con papel de periódico. Ahora bien, un zapato húmedo no debe dejarse cerca de una fuente de calor. Una vez está mas o menos seco, se le coloca la horma. Algunos profesionales recomiendan aplicar lustre sobre los zapatos húmedos. En contra de esto cabe señalar que es difícil que un cuero empapado absorba un lustre impermeable. Esta división de opiniones se extiende al estirado de los zapatos. Hay quien dice que las hormas deben ponerse con los zapatos todavía calientes, otros aconsejan airearlos primero. Nosotros sólo podemos recomendar, como norma general, que no den de sí los zapatos con la horma y que no estiren demasiado el talón.

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